Hidratación en invierno, siempre.

Todos creemos que debemos hidratarnos más en verano, pero la piel sufre más deshidratación en invierno. Durante esta época, se necesita hidratar en forma más intensa la piel, ya que la descuidamos más, por estar casi oculta entre los abrigos. El frío ya se ha instalado entre nosotros, y el cuerpo y la cara lo notan, aunque la piel no puede permitírselo y hay que hidratarla más.
La piel adquiere un color más apagado, menos lozano. En esta época del año es importante cuidar la hidratación, especialmente de las zonas más expuestas a las inclemencias del tiempo, como las manos y la cara.

Las causas que provocan una resequedad de la piel en invierno son principalmente el frío, que hace una contracción de los vasos sanguíneos disminuyendo la irrigación de la piel, los sistemas de calefacción que aumentan la sequedad del ambiente y también de nuestra piel. El agua caliente de la ducha ayuda a deshidratar la piel, además el exceso de ropa y la disminución en la cantidad de agua que se ingiere diariamente.

Rutina para tener una piel hidratada.

Para mantenerla equilibrada y sana, tendrás que seguir una rutina de cuidados basada en la limpieza suave y la hidratación profunda, sobre todo en épocas frías. La limpieza, la exfoliación y la hidratación son las tres piezas clave para mantener una piel luminosa cuando bajan las temperaturas.

  • Beber agua a diario. Mantenerte hidratado y nutrido en el interior es la mejor arma para evitar la sequedad en la piel, sobre todo cuando hace frío. Así que toma suficientes líquidos y evita el exceso de cafeína y alcohol. La recomendación de beber entre seis y ocho vasos al día es una buena pauta.Ceocan Hidratación en invierno beber agua
  • Exfoliación una vez a la semana. Con un exfoliante corporal antes de ducharte ayuda a eliminar las células muertas y promueve la salud de la piel. Utiliza un exfoliante sin parabenos, aplícalo en la piel mediante suaves movimientos circulares, exfolia todo el cuerpo y después aclara con agua tibia.
  • Menos agua caliente. Aunque parezca paradójico el agua caliente con jabón puede quitar a la piel sus aceites naturales, con lo que la reseca aún más. La ducha o baño deben realizarse con agua templada y deben durar entre 4 y 5 minutos. Evita geles espumosos que contengan sustancias químicas y alcohol, prefiriendo el uso de geles naturales u orgánicos.Ceocan Hidratación en invierno ducha agua caliente
  • Usa un buen limpiador hidratante. Muchas marcas venden jabones suaves e hidratantes formulados a base de aceites esenciales y extractos de plantas saludables. Utiliza jabón solamente en aquellas zonas donde se acumula el sudor y la suciedad, suelen ser las manos, pies, axilas e ingles. Recuerda, evitar jabones desodorantes, ya que se caracterizan por secar la piel.
  • Una buena crema hidratante después del baño o ducha. Las cremas y bálsamos hidratantes están diseñados para sellar la capa superficial de la piel, evitando que se escape la humedad. Las lociones se conocen como humectantes y son absorbidas por la piel, por ejemplo: el aloe vera, aceites de coco y sésamo son excelentes para la aplicación después del baño. Utiliza un bálsamo o crema por la noche y una loción durante el día. Aplícate una hidratante en las manos y ponte unos guantes antes de salir al exterior. Por la noche, échate crema hidratante en los pies y acuéstate con los calcetines puestos. Por la mañana, sentirás los pies húmedos e hidratados.Ceocan Hidratación en invierno crema
  • Hidrátate los labios. La piel de los labios retiene menos humedad que otras partes del cuerpo. Utiliza un buen bálsamo labial para mantener la humedad. Si tus labios son extremadamente secos, prueba bálsamos labiales medicinales, que contienen ingredientes ultra hidratantes como el alcanfor. Para retirar la piel muerta de los labios, cepíllalos suavemente con el cepillo de dientes una vez a la semana, a continuación, aplica un buen bálsamo labial. La vaselina es uno de los productos preferidos desde siempre y se recomienda en muchas páginas web médicas y de belleza.
  • Cuida especialmente la cara. La limpieza excesiva puede hacer que se seque, así que lávala solo una vez al día. Prueba a usar un limpiador en crema por las noches para eliminar la suciedad. Después de la limpieza, aplica una crema hidratante. Por la mañana, evita el jabón y aclara la cara solo con agua tibia; esto evitará que se eliminen los aceites de la piel, especialmente en invierno. Durante el día, rocía un spray facial para hidratar la piel o utiliza agua de rosas. Cuando elijas una hidratante, recuerda que las cremas son más untuosas y por tanto son preferibles para usarlas por la noche. Una loción facial con protección solar es la opción idónea para el día. Para eliminar la piel seca y muerta, exfóliate la cara dos veces por semana con un producto suave.

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“Si te ves bien, te sentirás mejor”